Reclamaciones de seguro por el techo, paso a paso
Una reclamación por el techo es, sobre todo, un asunto de documentación. El daño importa, pero lo que usted pueda demostrar sobre cuándo ocurrió importa bastante más.
A quién deja subir a su techo después de una tormenta
Un daño extendido trae equipos de fuera del estado en cuestión de días. La prueba más útil no es el precio: es si la empresa ya trabajaba en esta zona antes de la tormenta y va a seguir aquí dentro de tres años, cuando aparezca un problema de mano de obra.
No firme nada en la puerta. Quien no puede dejarle una propuesta por escrito y volver mañana le está diciendo algo sobre cómo va a ir el resto de la obra. Y lea con calma cualquier papel que ceda sus derechos sobre la reclamación: en cuanto se firma, las decisiones dejan de ser suyas.
Reparar, reemplazar y el problema de que todo combine
La discusión rara vez es si hay daño. Es cuánto techo hay que levantar para arreglarlo. La aseguradora puede aprobar una vertiente; el contratista puede sostener que no se puede reparar sin que la reparación quede a la vista, o que el material ya no se fabrica en ese color.
Pida al contratista su alcance en el mismo formato que usa la aseguradora, partida por partida y con cantidades. Dos documentos con la misma forma se pueden comparar; un presupuesto que es una cifra y un párrafo, no.
El deducible, y lo que ningún contratista honesto le va a ofrecer
El deducible se descuenta de cada pago, y muchas pólizas llevan un segundo deducible, más alto, solo para viento y granizo, que a menudo se calcula como un porcentaje del valor asegurado de la casa y no como una cantidad fija. Conviene mirar las dos cifras en la hoja de declaraciones antes de presentar nada.
Y hay que decirlo sin rodeos: un contratista que se ofrece a perdonarle el deducible, a absorberlo, a descontarlo, a "arreglárselo" o a cubrirlo con un descuento o una mejora gratis le está proponiendo un fraude al seguro. El mecanismo es simple: factura a la aseguradora el importe completo mientras le cobra a usted menos, así que la factura que recibe la aseguradora es falsa. Presentar a sabiendas una reclamación falsa es delito en California, y usted sería parte de ello, no un espectador. Es la señal más clara que existe para dar por terminada la conversación con esa empresa.
Qué busca realmente el ajustador
Dos cosas: si el daño lo causó algo que la póliza cubre, y si ocurrió durante la vigencia de la póliza. Todo lo que hace en el techo sirve a esas dos preguntas. Busca un patrón de daño coherente en las vertientes que dieron al temporal, y busca señales de que el techo ya estaba fallando antes.
Suele marcar un cuadro de prueba en cada vertiente y contar los impactos dentro, y compara con las vertientes que el temporal no alcanzó. Es perfectamente razonable estar presente y preguntar qué está anotando, y también pedir que su contratista asista.
El orden en que pasan las cosas
Una reclamación tiene una forma fija: ocurre el daño, usted lo documenta, evita que empeore, avisa a la aseguradora, un ajustador inspecciona y redacta un alcance y un estimado, llega un primer pago, se hace el trabajo y, si la póliza paga costo de reemplazo, llega un segundo pago cuando usted demuestra que el trabajo se completó.
Casi todos los problemas vienen de hacer esos pasos en otro orden, y sobre todo de dejar que un contratista empiece antes de que nada se haya documentado. En cuanto se pone la lona y se recoge el escombro, la prueba de lo que pasó ha desaparecido.
Qué fotografiar, y cuándo
Fotografíe antes de mover nada. Tomas generales que sitúen el daño en la casa, tomas de cerca de cada zona afectada, tomas de las vertientes que quedaron intactas —esa es la que casi nadie hace y la que más le sirve— y el interior, incluido el ático.
Con fotos un ajustador puede trabajar; con una descripción no. Haga cuatro veces más fotos de las que crea necesarias, compruebe que conservan la fecha, y guarde los recibos de la lona y de cualquier reparación de emergencia: ese gasto suele ser recuperable y casi nadie lo reclama.
Valor real, costo de reemplazo y el dinero retenido
Hay dos formas de pagar. El costo de reemplazo paga lo que cuesta rehacer el techo hoy. El valor real en efectivo paga esa misma cifra menos la depreciación por la edad y el estado del techo, y en un techo con años encima la depreciación puede ser la mayor parte del dinero. Cuál de las dos tiene usted está escrito en la hoja de declaraciones de su póliza.
Con costo de reemplazo el dinero llega en dos veces. El primer cheque parecerá demasiado pequeño y eso es normal: es el valor depreciado, menos el deducible. La segunda parte se libera contra la factura de la obra terminada. Quien se queda el primer cheque y no arregla el techo está aceptando la cifra depreciada para siempre.
En resumen
A los propietarios a quienes mejor les va no son los que tienen el peor daño ni los que gritan más. Son los que tienen fotos con fecha, un alcance por escrito y un contratista que se presentó a la inspección.
Qué es y qué no es esta página
Esta página explica cómo funcionan las reclamaciones de techo en general. No es asesoría legal ni asesoría sobre su póliza, y nada de lo que dice significa que una reclamación vaya a ser aprobada. Su póliza es la que decide su reclamación. Silverline Roofing Contractors — Fullerton es un servicio gratuito de vinculación: no es una empresa de techado, no es una aseguradora, no es un ajustador público y no participa en su reclamación.
Lo que más nos preguntan
¿Necesito permiso para cambiar el techo?
En la práctica sí, casi siempre, y desde luego para un reemplazo completo. Normalmente lo tramita el contratista, no usted. Un trabajo hecho sin permiso puede dar problemas reales al vender la casa. Pida ver el número de permiso.
¿Cuánto tarda el trabajo?
Una vivienda normal con teja asfáltica suele ser de uno a tres días de trabajo, más el tiempo de agendar y el de la inspección. Lo que más alarga el calendario no es la obra, sino la disponibilidad de cuadrillas, sobre todo después de un temporal.
¿Ustedes son una empresa de techado?
No. Silverline Roofing Contractors — Fullerton es un servicio gratuito de vinculación. No tenemos licencia de techado, no empleamos cuadrillas y nunca vamos a su casa. Pasamos su solicitud a contratistas locales independientes, que hacen el trabajo y con quienes usted contrata directamente.
¿Mi seguro va a pagar el techo nuevo?
Nadie puede decírselo sin leer su póliza, y quien se lo asegure en la puerta de su casa está adivinando. En general, las pólizas pagan daños repentinos causados por un evento cubierto y no pagan un techo desgastado por los años.
¿Necesito quitar el techo viejo o se puede poner encima?
Depende de lo que haya. No se puede poner una capa nueva si ya hay dos, si lo que hay está empapado o deteriorado, o si es pizarra, arcilla, cemento o fibrocemento. En una casa antigua nadie sabe cuántas capas hay hasta que alguien mira, y por eso conviene que el presupuesto diga qué pasa si aparece una capa de más.
¿Puedo hacer todo esto en español?
Esta página está en español y el formulario también. Los contratistas son empresas locales independientes, así que si necesita que le atiendan en español, dígalo en cuanto le llamen; en esta zona muchos equipos trabajan en español a diario.
¿Empezamos con su techo?
Gratis, sin compromiso, y nunca más de tres contratistas.
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